Los tatuajes continúan siendo una tendencia, pero es necesario tener en cuenta una serie de recomendaciones para evitar posibles problemas de salud como infecciones en la piel y, por esta razón, el cuidado tras su realización es esencial para evitar riesgos en la cicatrización.

Además de tener en cuenta las precauciones previas de seguridad, las medidas de higiene posteriores son clave y deberás seguir las pautas que te recomiende el profesional adecuadamente.

En primer lugar, una vez terminado el tatuaje, se limpia la zona y se aplica una pomada antibacteriana, además de cubrirlo con un vendaje o un apósito para evitar la penetración de bacterias. Debes dejar dicho vendaje un mínimo de dos horas y es recomendable mantenerlo hasta 24 horas, dependiendo del tipo de tatuaje y de la zona donde se haya realizado.

«Un apósito grueso, absorbente y antiadherente es el vendaje que más usan los tatuadores. Son muy efectivos, ya que permiten que el tatuaje respire y a la vez que es lo suficientemente grueso para proteger la piel de bacterias y golpes«, destacan en el estudio Sons Art Tattoo. También es posible que se utilice papel film para vendar el tatuaje, por lo que tendrás que seguir los consejos para la higiene de la zona con especial cuidado.

Una vez pasado el tiempo de vendaje recomendado, hay que proceder a su retirada. Para ello, es aconsejable utilizar agua templada y jabón antivacteriano sin aroma para evitar que se quede pegado a la piel. Una de las principales recomendaciones es evitar que caiga directamente el agua sobre el tatuaje y utilizar las manos para eliminar los restos de tinta, plasma o sangre. «No uses una toalla, esponja vegetal, ni cualquier otro tipo de esponja para limpiar el tatuaje, ya que pueden albergar bacterias».

Después de limpiar el tatuaje, hay que secarlo evitando frotar para que no se produzca una irritación. Así, prueba a hacerlo con una servilleta aplicando toques suaves. «Una vez que hayas eliminado el exceso de humedad tendrás que dejar el tatuaje descubierto de 20 a 60 minutos«, indica el estudio, lo que permitirá que transpire y que se evapore el resto de humedad.

Cuando esté seco será el momento de aplicar la pomada recomendada por los especialistas indicada para la cicatrización hasta que sea absorbida por la piel. «Debes continuar aplicando la pomada después de lavar el tatuaje durante 5 o 8 días». Después puedes utilizar una crema hidratante especial para tatuajes y hasta que se cure deberás limpiar la zona con jabón antibacteriano y agua templada tres a cinco veces al día.

Fuente: Noticias salud españa